Neteges Litoral se constituyó el 12 de abril de 2014 en Gandia. Empezamos con dos personas, un coche y cuatro clientes: dos comunidades del centro, un despacho de gestoría y un bar del paseo que abría en Semana Santa. La idea era sencilla y sigue siendo la misma: hacer bien la limpieza de mantenimiento de empresas y comunidades de la comarca, con gente en nómina y con alguien que pase a comprobar que se hace.
De dónde venimos
Los dos socios veníamos del sector, uno de comunidades y administradores de fincas, el otro de hostelería y hoteles de costa. Habíamos visto las dos maneras de perder un cliente: la finca que se queda sin limpiadora en agosto y nadie coge el teléfono, y el hotel que en julio recibe a una persona distinta cada semana porque la empresa contrata a quien encuentra.
Por eso apostamos desde el principio por lo contrario: plantilla fija todo el año en la comarca y refuerzos de temporada planificados en marzo, con el precio por hora ya cerrado en el contrato de invierno. Suena poco espectacular, pero es lo que hace que la primera semana de agosto todo siga funcionando.
Cómo hemos crecido
Los primeros años fueron de comunidades y oficinas. En 2017 entramos en serio en la playa, con hoteles, apartamentos turísticos y comunidades de veraneo, y ahí aprendimos a montar contratos con dos calendarios, uno de temporada baja y otro de alta. Poco después llegaron los campings y sus bloques de aseos, que en agosto se limpian dos o tres veces al día.
Hoy trabajamos en toda la comarca, de Gandia a los pueblos del valle, con equipos organizados por rutas. Llevamos maquinaria propia: fregadoras, barredora, abrillantadora, hidrolimpiadora y pértiga de agua pura para los cristales en altura, que aquí hacen falta más a menudo por el salitre. No alquilamos nada por horas, así que la máquina está el día que toca.
El equipo
No subcontratamos: quien entra en tu local es de la casa, lleva nuestro uniforme, está de alta en la Seguridad Social y va cubierto por la póliza de responsabilidad civil de la empresa. Cuando llegamos a un centro por cambio de empresa, subrogamos al personal con más de cuatro meses, como marca el convenio, y el supervisor acompaña a la persona la primera semana.
La supervisión es la parte que más nos diferencia y la que menos se ve. Un supervisor pasa por cada centro todas las semanas, revisa los puntos del anexo que más se olvidan —rejillas de aire, parte alta de armarios, cantos de puerta— y deja un parte de trabajo. Si hay una queja, la respuesta es en 24-48 horas laborables.
Lo que nos comprometemos a cumplir
El precio cerrado y por escrito un par de días después de ver el local, con tareas, frecuencias, horas al mes e importe con y sin IVA. Un contrato que se renueva cada mes, sin permanencia, y que cualquiera de las dos partes corta avisando treinta días antes. Revisión anual del precio ligada al convenio colectivo de limpieza de edificios y locales de la provincia de Valencia. Factura mensual con IVA. Productos con etiqueta ecológica cuando el cliente los pide, y biocida registrado solo donde hace falta desinfectar.
Y una cosa que decimos siempre en la primera visita: en casas particulares no entramos. Nuestros clientes son empresas, comunidades de propietarios, administradores de fincas y negocios. Los apartamentos turísticos sí, porque son una actividad económica con su factura y su ritmo de cambios, no una vivienda particular.
Si quieres hablar con algún cliente parecido al tuyo antes de decidir, dilo y te damos referencias de la comarca.